Zenda-Edhasa estrena portadas nuevas en sus clásicos de aventuras de la mano de la pintora Vanesa Andrés
Zenda-Edhasa estrena nuevas portadas para sus clásicos con la pintura de Vanesa Andrés, símbolo de relevo y continuidad artística.
Prólogo de Arturo Pérez-Reverte
Portada de Vanesa Andrés

Este nuevo sello recobra aquellas grandes historias, devolverlas de las bibliotecas a las mesas de novedades de las librerías, a fin de que el lector pueda encontrar otra vez aquellos libros de fondo agotados que raramente se editan, o que andan dispersos. Crear, en fin, una línea editorial que permita acceder a buena parte de ellos.

Diseñar una buena portada de libro no es fácil: en una sola imagen se han de contar muchas cosas; tiene que haber seducción, atracción, misterio, sugerencia y algo que resulte inolvidable y haga que el lector la reconozca desde lejos al otro lado del cristal de una librería.
Ferrer-Dalmau lo ha logrado.
Bienvenido a Zenda-Edhasa ¡Aventunauta!
Zenda-Edhasa estrena nuevas portadas para sus clásicos con la pintura de Vanesa Andrés, símbolo de relevo y continuidad artística.
Bajo las bóvedas de Bodegas Protos, entre barricas y el aroma del vino, Zenda–Edhasa ha presentado esta mañana su nueva edición de Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas, con un prólogo inédito de Arturo Pérez-Reverte. La cita reunió al escritor junto a la periodista y cofundadora de Zenda, María José Solano, y al presidente y […]
Las novelas de aventuras mantienen viva la llama de lo extraordinario: nos sacan de la rutina y nos sumergen en dilemas, viajes y descubrimientos que amplían la experiencia vital. Desde mares y desiertos hasta ciudades y guerras, este género combina acción, misterio y aprendizaje. Como dijo Vargas Llosa, la ficción nos concede tantas vidas como lecturas, y la aventura es su forma más pura y jubilosa.
“ ” ... situaba el comienzo de su oscuro relato en el hallazgo fortuito, real o sólo imaginario, de esa misma palabra escrita en griego, ἈΝΆΓΚΗ, en el umbrío rincón de una de las torres de Nôtre Dame ...
“ ” ... grande fue la aflicción de los infelices cautivos: sabían que era menos duro y amargo depender de un impío cualquiera que caer bajo la férula de un renegado que, vendiendo su Fe, se ponía de parte de los opresores ...
“ ” ... la esencia de la trama aun era un enigma y ya tomaba forma la cuestión de si volvíamos a la decisión de la noche anterior para utilizar las armas …
“ ” ... toda mi vida tuve miedo de que algún día actuara como un cobarde, y desde el principio supe que estaba destinado a ser militar. Mantuve mi temor en privado. No tenía a nadie a quien contarle. Mi madre había fallecido, y mi padre…